Da una oportunidad a lo inesperado, y muy probablemente aparezca

Una de las batallas con las que lidiamos al facilitar el trabajo de un grupo es evitar estereotipos y pre-juicios. Suyos y nuestros.  Incluyendo la presunción de que «con estas personas no vamos poder llegar más allá de …» y lindezas por el estilo.

Cuatro principios para el trabajo cooperativo

  • Quienes han venido son las personas apropiadas.
  • Lo que ocurra es lo único que tenía que ocurrir.
  • El momento en que sucede es el momento correcto.
  • Cuando se acaba, se acaba.

(Harrison Owen)

El facilitador trabaja con lo que hay y está abierto a la emergencia de lo que no está previsto ni se puede prever. Podemos ilustrarlo, nos gusta hacerlo, compartiendo historias de situaciones reales que han aparecido en nuestros trabajos de facilitación y acompañamiento a grupos que se enfrentan a retos de transformación o de innovación (una innovación real comporta siempre una transformación).

Pero escogemos hoy una técnica diferente, que empleamos también a veces en nuestros talleres: el diálogo mediado por objetos. Hemos incluido dos videos en los que aparecen tres peonzas, una de ellas harto peculiar. Que transcurren de modo diferente a pesar tener inicios idénticos. O, más precisamente, inicios tan idénticos como nos ha sido posible.

¿Qué comentarios o conversaciones os sugieren estos videos?


Coperfield es una agencia de transformación. Facilitamos y acompañamos procesos de cambio en equipos, grupos y organizaciones. Contacta con nosotros en hola@coperfield.org.

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