Tres razones a favor del liderazgo distribuido

No nos importa repetir una y otra vez esta afirmación (atribuida a Peter Drucker) sobre la necesidad del liderazgo:

Sólo hay tres cosas que tienen lugar de modo espontáneo en una organización: fricción, confusión y resultados por debajo de lo esperado; el resto requiere liderazgo.

Porque, según se reconoce incluso desde los estamentos del ‘status quo hacen falta más y mejores líderes para hacer frente a los retos económicos y sociales del presente y del futuro inmediato.

No hay, sin embargo, una definición precisa de las características deseables del líder. En parte, porque el liderazgo es situacional; no hay un único estilo de liderazgo adecuado en todas las circunstancias. Pero también porque, en palabras de un reconocido académico:

«El liderazgo es en cierta medida como la belleza; es difícil de definir, pero lo reconoces en cuanto lo ves.»

Por este motivo son interesantes los resultados de un estudio recién publicado por Bain:

  • Después de realizar más de 2.000 encuestas, identificaron como 33 habilidades como deseables en un líder (Figura), considerándose como la más importante la capacidad de estar presente con todos los sentidos.
  • Las personas que reúnen cuatro o cinco de estas habilidades son reconocidas como líderes en su entorno. No es necesario tener una habilidad de cada cuadrante para ser reconocido.
  • Desarrollar en positivo una habilidad es mucho más efectivo que intentar neutralizar una debilidad.

Nuestra interpretación:

  1. No es de esperar que nadie, o en todo caso sólo una persona excepcional, reúna todas las habilidades identificadas como atributos de un líder. Tampoco resulta necesario, porque no es razonable esperar que una misma persona sea capaz de liderar siempre, a cualquier equipo y en cualquier situacón.
  2. Por contra, puede esperarse que en muchas organizaciones hay varias personas que podrían actuar y ser reconocidas como líderes dado que tienen cuatro o cinco de las habilidades clave requeridas.
  3. Son todavía muchas más las personas que tienen el potencial, enfocándose en sus puntos fuertes,  de desarrollar las habilidades necesarias para ejercer responsabilidades de liderazgo.

En consecuencia, un esquema de liderazgo distribuido tiene más posibilidades de ser viable y efectivo que el arquetipo clásico de un liderazgo unipersonal todo terreno.  Abordaremos en próximas entradas la cuestión de cómo construir una cultura de liderazgo distribuido en una organización.

Reflexión propuesta

  • ¿Puedes identificar cuatro o cinco de tus puntos fuertes a partir de los cuales desarrollarte como líder?
  • ¿Has contrastado tu percepción de esos puntos fuertes con las personas que tienes contacto habitual?
  • ¿Para qué te plantearías comprometerte al esfuerzo de desarrollar tus habilidades para liderar? ¿Con qué objetivos?

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2 comentarios

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  1. […] haría de ‘leader’.  Que se lo cuenten, si no, a Richard Gere. Como en toda cultura de liderazgo distribuido, hay ocasiones en que es apropiado y necesario liderar al […]

  2. […] En un proceso de co-creación y de cambio organizativo hacen falta más líderes que jefes. Además, mientras en un organigrama acaba por lo general habiendo un único jefe, en un proceso de cambio es no sólo posible, sino recomendable, promover un liderazgo distribuido. […]

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