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Los dos objetivos prioritarios del liderazgo

Esta aseveración, atribuida a Peter Drucker, nos parece especialmente útil para bajar al terreno el concepto del liderazgo. En muchas ocasiones los resultados por debajo de lo esperado son consecuencia de desorientación o de fricciones no resueltas entre los miembros del grupo o la organización.

A partir de ahí, el para qué del liderazgo puede postularse de este modo:

«El objetivo prioritario del liderazgo de un grupo o una organización es reducir la desorientación y las fricciones que impiden alcanzar mejores resultados.»

Como antídoto contra la desorientación, el liderazgo genera dirección:

Dirección: Un acuerdo extendido entre el grupo acerca de los objetivos generales. Sobre qué constituye el éxito y sobre lo que se trata conjuntamente de conseguir.

Como antídoto contra la fricción, el liderazgo proporciona alineamiento:

Alineamiento: Es un acuerdo extendido en el grupo acerca de cómo trabajar juntos, compaginando las distintas tareas y roles con las habilidades y conocimientos individuales.

Hay una consecuencia importante de esta aproximación al liderazgo. A veces, encontrar la dirección exige una experiencia o unos conocimientos que no tienen todos los miembros del grupo. Pero en situaciones de fricción, la clave para conseguir el alineamiento está en la comunicación de proximidad, una habilidad al alcance de todo el equipo. Muchas veces, el primer paso es plantear las preguntas adecuadas (como ¿qué nos está pasando?, ¿qué nos impide colaborar mejor?).  La decisión de callar o de atreverse a preguntar es sólo una cuestión de actitud. Es una responsabilidad individual. Está al alcance de todos.


Coperfield es una agencia de transformación. Diseñamos, facilitamos y acompañamos procesos de cambio organizativo. Como facilitadores, nuestra función incluye generar espacios de confianza en los que practicar la comunicación de proximidad. Contáctanos en hola@coperfield.org.


 

Liderando desde atrás

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Cuando un grupo, un equipo o una organización se enfrentan a un nuevo reto, al diseño y creación de un futuro para el que no tienen precedentes, es muy importante distinguir entre dirigir y liderar.

Lo habitual cuando alguien asume el papel de director es que conciba, quizá con ayuda de un consultor, un plan de cambio, se postule como el abanderado del cambio e intente dirigirlo desde una posición de autoridad. Lo cual constituye uno de los siete errores típicos (paywall) que hacen fracasar tantos proyectos de cambio.

La cuestión que así se plantea es: ¿es posible liderar desde abajo, desde una posición de no autoridad?

Según cuentan, Nelson Mandela aseguraba que no sólo es posible, sino conveniente.

«Cuando quieres conducir a un rebaño en una cierta dirección, te sitúas detrás con una vara y dejas que unos cuantos de los animales más listos se coloquen al frente y se muevan en la dirección en la que quieres que vayan. El resto del rebaño seguirá a los que van delante, pero realmente les estás guiando desde atrás. Así es como un líder debe hacer su trabajo.»

El mensaje es que un liderazgo efectivo puede basarse en habilitar a un equipo de motores del cambio, tal vez los que tienen más energía, o mejores conexiones aguas abajo, para que asuman la responsabilidad de guiar el cambio en sus respectivos ámbitos. La responsabilidad del liderazgo es formar ese equipo, alinearlo en el propósito y los principios del cambio, y asegurar un espacio en el que puedan trabajar. (Más sobre el concepto de liderar el espacio en una próxima entrada).

En un proceso de co-creación y de cambio organizativo hacen falta más líderes que jefes. Además, mientras en un organigrama acaba por lo general habiendo un único jefe, en un proceso de cambio es no sólo posible, sino recomendable, promover un liderazgo distribuido.

Más sobre todo ello en próximas entradas.


Coperfield es una agencia de transformación. Habilitamos una cultura de liderazgo distribuido mediante la capacitación y el acompañamiento de equipos motores del cambio como una parte integral de nuestra metodología. Contáctanos en hola@coperfield.org para conversar sobre ello.

El propósito tiene poder

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Dee Hock, el creador del concepto de organización caórdica, que combina la disciplina del orden con el caos que hace posible la creatividad y la innovación, define así el propósito de una organización:

«El propósito es una expresión inequívoca de aquello en lo que la gente quiere convertirse conjuntamente.«

El propósito de una organización no es el éxito, ni los beneficios. Esas son las consecuencias de un buen propósito y una buena ejecución. Los analistas recogen cada vez más evidencias de que las organizaciones movidas por un propósito claro consiguen mejores resultados. El propósito, tanto a nivel individual como corporativo, es aspiracional.

El propósito es también un ingrediente clave de los tres componentes (Dirección, Alienamiento, Compromiso) del liderazgo de una organización o de un proceso de transformación.

El propósito es la respuesta a la pregunta más poderosa que se puede plantear un equipo: ¿Para qué existe nuestra organización? o ¿Para qué queremos transformarla? Una respuesta que se encuentra en la intersección de otras dos preguntas (diagrama).

  • ¿Qué es lo que nuestra organización sabe o puede hacer mejor que nadie?
  • ¿Para quién tendrá sentido lo que decidamos hacer? (incluyendo tanto clientes como colaboradores, asociados o aliados).

La clave de todo buen propósito es una elección responsable. Entre lo que podemos hacer y lo que tiene sentido que hagamos. Una elección no siempre fácil, ni para los individuos ni para las organizaciones.

Una reflexión y un ejercicio para el verano

Os propongo un ejercicio al que nos sometieron en mi primer taller de formación en Kaospilot.

  • Búscate una pareja con la que puedas conversar con confianza.
  • Concédete 20 minutos para contarle tu respuesta a la pregunta «What do you stand for in life?«. Tu pareja debe sentirse en completa libertad para pedir aclaraciones e interrogarte sobre todos los ¿por qué? y ¿para qué? de lo que le cuentes.
  • Intercambiar luego los roles.

No te preocupes si los resultados no te satisfacen y te planteas repetir el ejercicio más de una vez.

Somos una agencia de transformación

Diseñamos y facilitamos procesos a medida del cambio que tu equipo necesita. Los acompañamos con talleres experienciales en los que tu equipo experimentará la energía derivada de co-crear y compartir un propósito con sentido y se formará en las habilidades prácticas para convertirlo en realidad