Sobre-preparados e infra-utilizados: ¿Qué hacemos?

161228 Blog

Según datos de un informe reciente de la OCDE sobre la productividad, el factor clave de éxito de las empresas (y de los países) que consiguen mayores aumentos de productividad no es una mayor inversión en tecnología, sino una mayor eficacia en combinar inversiones en capital con el mejor aprovechamiento de las capacidades de sus recursos humanos.

El informe apunta a la existencia de una notable disparidad, tanto entre países como en el interior de cada país, entre las empresas más avanzadas, que consiguen aumentos de productividad sostenidos, y las estancadas o rezagadas. En particular, entre 2001 y 2013 las empresas de servicios más avanzadas en este aspecto conseguían aumentos de productividad de 3,6% anual, frente a un 0,4% en las rezagadas.

Según los datos de la OCDE, de los que hemos extraído la gráfica adjunta, España destaca entre los países analizados por el alto porcentaje de profesionales empleados en tareas cuyas exigencias están por debajo de sus capacidades. Por contra, el porcentaje de trabajadores no lo suficientemente cualificados para el trabajo que desempeñan está en línea con el de otros países.

La conclusión al uso sería que esos trabajadores sub-empleados o infra-utilizados deberían convertirse en emprendedores e iniciar una start-up. Sobre este punto, sin embargo, el informe de la OCDE es bastante contundente:

«Es importante que las empresas jóvenes o bien crezcan rápidamente o bien abandonen, pero que no se estanquen  convirtiéndose en empresas pequeñas y viejas.»

En línea con lo planteado en una entrada anterior, una alternativa es convertir a una parte del personal sobre-capacitado en intra-emprendedores, de los según las estadísticas nuestro país no anda sobrado. No es necesariamente tarea fácil, porque ello exige cuando menos:

  • Capacitar y empoderar a personas para que se transformen de empleados en intra-emprendedores.
  • Demostrar el potencial de esos intra-emprendedores latentes a los equipos directivos de esas empresas estancadas o rezagadas a las que se refiere el informe de la OCDE.
  • Adaptar las culturas de empresa en función de los dos puntos anteriores.

Los tres puntos requieren procesos de transformación que pueden facilitarse poniendo en juego metodologías y herramientas apropiadas (como las que utilizamos en Coperfield, por ejemplo). Un objetivo para nuestro 2017.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.