La vulnerabilidad de un líder es también parte de su fuerza

El World Economic Forum, cuya misión es implicar los principales líderes del mundo para mejorarlo, publica cada año un (interesante) informe sobre riesgos globales, que en el mundo interconectado en que vivimos, son también riesgos locales. Una de sus conclusiones es que estos riesgos aumentaron durante 2017, sin que hayan perspectivas de que se reduzcan durante 2018.

No deja de ser paradójico, dado el público al que se dirige el WEF, que una de sus respuestas ante esta situación sea la demanda de mejores liderazgos:

“Necesitaremos más que nunca un liderazgo responsivo y responsable para abordar nuestros desafíos colectivos y para restaurar la confianza de la gente en las instituciones y en los demás.»

Dado que el WEF reúne a las personalidades mundiales con mayor autoridad en el ámbito tanto de los negocios como de la política, quizá a lo que se esté apuntando es a la necesidad de añadir liderazgos que no necesariamente se ejerzan desde una posición de autoridad; de personas que lideren desde atrás. De ahí el impulso de poner en la cabecera de esta entrada una imagen de Malala Yousafzai, que recibió el Premio Nobel de la Paz en 2014, cuando tenía sólo 17 años.

Parece significativo constatar que, en contraste con el arquetipo tradicional del líder fuerte, el WEF destaca la vulnerabilidad como una de las cualidades del liderazgo necesario para el mundo de hoy. Crecer como líder es también crecer como persona. Como se explica vívidamente en este video TED, el reconocimiento de la propia vulnerabilidad es necesario para ambas cosas.

Más sobre cómo liderar desde atrás y sobre la vulnerabilidad en próximas entradas.

Coperfield es una agencia de transformación. Habilitamos una cultura de liderazgo distribuido desarrollando habilidades de liderazgo en todos los niveles de la organización. Contáctanos en hola@coperfield.org para conversar sobre ello.

4 comentarios

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  1. […] hay que salir a la pista, lo que a veces exige un ejercicio de autoliderazgo, de asumir la propia vulnerabilidad, de abrirse a la incógita de no poder prever cómo será la experiencia de bailar con esa pareja […]

  2. […] algunos casos, quizá por una creencia que bloquea el reconocer el lado positivo de la vulnerabilidad.   Quizá por el temor de perder la confianza de quienes les han dado el puesto o de decepcionar […]

  3. […] qué liderar a mis superiores? La respuesta es sencilla: porque todos los buenos líderes son vulnerables e incompletos; el buen ‘follower’ que escoge de modo consciente seguir a un líder […]

  4. […] propone la académica de la LBS, sino recelar de los liderazgos fuertes. Cuando se entiende que la vulnerabilidad de un líder es también parte de su fuerza, el liderazgo toma otra […]

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