Afrontar un reto complejo requiere tanto conocimientos como actitudes

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Nos encargaron que facilitáramos un proceso colaborativo de exploración de escenarios de futuro para la gestión de los bosques en Cataluña.

El cliente, una administración pública, había llevado a cabo previamente una serie de reuniones exploratorias sobre la cuestión con un grupo de expertos, todos muy seguros de sus posiciones, concluyendo que:

  • Se carecía de un modelo compartido sobre la gestión del espacio forestal y la variedad de factores de incidencia (algunos tan diversos como la caza o la visión de los urbanitas).
  • La formación de consensos y la identificación de prioridades requiere un enfoque pluridisciplinar.
  • No tenían experiencia necesaria para gestionar con eficacia la colaboración de un grupo de expertos tan diverso como el necesario.

El primer taller del proceso reunió a un grupo de alrededor de 20 expertos:

  • Todos ellos comprometidos y dispuestos a colaborar con la causa.
  • Todos ellos ansiosos de evitar la dispersión, focalizar el debate y definir prioridades a abordar.
  • Pero también, según algunos confesaron y la mayoría confirmaron, escépticos acerca de la perspectiva de poder llegar a corto plazo a conclusiones operativas.

«Los grupos funcionan peor que los individuos cuando las informaciones clave no se comparten previamente dentro del grupo.» (Cass Sunstein, «Infotopia«)

Nuestra experiencia en situaciones de este tipo es que vale la pena invertir tiempo, a veces bastante, en que el grupo acuerde respuestas concretas a los cinco apartados del I_DO_ART (Intention, Desired Outcomes, Agenda, Rules & Roles, Time).

Dado el punto de partida, la mayor dificultad en este caso es acordar Roles y Reglas sobre cómo trabajar conjuntamente en la serie de talleres previstos. Propusimos pues una dinámica que preparara al grupo para compartir una reflexión en torno al modelo SKA (Skills, Knowledge, Attitudes) de aprendizaje y colaboración. Coincidieron en que el conjunto del grupo reunía los conocimientos y habilidades necesarias; pero que la colaboración entre ellos no sería efectiva mientras cada uno se encasillara en trabajar exclusivamente desde su perspectiva de experto en alguna de las facetas de ese reto complejo.

La colaboración entre un grupo multidisplinar de expertos funciona mejor cuando éstos adoptan una actitud abierta a diferentes perspectivas y conocimientos, relegando a un segundo plano su comportamiento como expertos.

Una vez el compromiso de partir de una actitud de no-experto se incorporó a las Reglas y Roles del funcionamiento del grupo, la intensidad de la colaboración y el progreso hacia una solución sistémica al reto de una mejor gestión de los bosques despegó de forma notoria.

Te proponemos que reflexiones sobre una situación en que la actitud inflexible de un miembro de tu grupo (o quizá tú mismo) haya bloqueado la colaboración. ¿Cómo la abordásteis? ¿Cómo os gustaría que se hubiera podido hacer?


Coperfield es una agencia de transformación. Acompañamos procesos de cambio en equipos, grupos y organizaciones. Facilitamos reuniones y talleres a medida para que los grupos encuentren por sí mismos respuestas a los retos a los que se enfrentan. ¿Quieres saber más sobre cómo trabajamos? Contacta con nosotros en hola@coperfield.org.

1 comentario

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  1. […] que no actuaríamos como expertos en la economía colaborativa (al fin y al cabo tampoco lo […]

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